martes, 15 de noviembre de 2016

Si vas a Contradecir, Hazlo con Asertividad




Si vas a Contradecir, Hazlo con Asertividad

En las empresas en que trabajamos muchas veces escuchamos puntos de vista diferentes. Si sentimos que algo es incorrecto y callamos no seríamos profesionales. Nuestro deber es alzar una  oportuna “bandera amarilla”. Recuerda el dicho: “el que calla, otorga”.

Debemos desarrollar la competencia de contradecir de manera asertiva, sin herir susceptibilidades. Eso hará mantener un sano espíritu de colaboración entre todos.

Aquí compartimos algunos ejemplos de cómo hacerlo:

1.     Ser bien intencionado. Si vamos a contradecir, es porque queremos realmente ayudar al equipo de trabajo a tomar mejores decisiones. No simplemente por querer hacer trastabillar al que está exponiendo.

2.     Cuando vamos a contradecir hay que ser breves y evitar que los reflectores del equipo se enfoquen eternamente con nosotros.

3.     Habrás visto gente que contradice para obtener atención o por envidia, no por tener una mejor propuesta. A este tipo de gente hay que preguntarle: “muy bien, no estás de acuerdo ¿y  tu sugerencia es…?”

4.     Escoge bien las “batallas” que quieras pelear, las que valen la pena. Si queremos estar en desacuerdo en todo, corremos el riesgo de que se nos etiquete como “contreras”.

5.     Nuestro punto de vista tiene que estar sustentado en hechos, datos sólidos. De lo contrario solamente estaríamos metiendo ruido y alargando innecesariamente la junta.

6.     Permitir que la persona que expone haya terminado por completo de dar su explicación. No debemos interrumpirlo.

7.     Nuestro punto de vista tiene que ser procurando que mejore la situación para todos los involucrados, es decir un ganar- ganar.

8.     Hacerlo en el foro, contexto y momento adecuados, con los tomadores de decisiones correctos. De no hacerlo así, sería más una queja inútil que una aportación real.

9.     Preguntarnos si nuestro punto de vista debe por su relevancia ser compartido en público. De otra manera, hacerlo en privado con la persona con la que estamos en desacuerdo.

10.  Hay que tener presente que podemos estar equivocados y que la persona que expuso primero puede tener la razón. Hay que estar abiertos. Se busca encontrar la mejor solución, no un choque de egos.

11.    Utilizar un tono de voz amable y conciliador. Evitar tonos de molestia, ira, o indignación.

12.  Tener empatía al decirlo, por ejemplo en lugar de:

“No estoy de acuerdo contigo (Miguel, Ana, José, etc)”
“Estás mal”
“Disiento en lo que dices”
Lo único que lograríamos es la animadversión de la persona que habla, y más si lo hicimos en público exponiéndolo a críticas mayores.

Hay que decir:
“Mi punto de vista es…”
“Vemos todas las alternativas que podamos generar, con pros y contras, ¿les parece bien?”
“Quizá debamos añadir… (y das simplemente tu opinión)”

Fomenta la asertividad en tu organización, tanto con clientes internos como externos, e inclusive dentro de nuestras familias. A todos nos ha tocado ver gente que contradice de manera no-asertiva. Es una experiencia que debemos evitar si queremos que la creatividad crezca en nuestras organizaciones.

Debemos contradecir de manera asertiva, y dar nosotros el primer buen ejemplo de cómo hacerlo.

Derechos Reservados 2016, Ing. Gerardo Herrero Morales

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martes, 8 de noviembre de 2016

FIJACIÓN DE OBJETIVOS PROFESIONALES: ¿El Peor Error que Podemos Cometer?



FIJACIÓN DE OBJETIVOS PROFESIONALES: ¿El Peor Error que Podemos Cometer?
Mahatma Gandhi consiguió la independencia para la India de la Gran Bretaña usando métodos pacíficos. Cuando alguna vez le preguntaron si estaba satisfecho con su vida declaró que no: sólo se había enfocado en el ámbito de su carrera como abogado y libertador. Sentía que “había fracasado como padre al tener un hijo que acabó su vida en el desenfreno y en el alcohol”. El "Padre de la India" siempre se lamentó de no haber podido ser el padre de familia que hubiera querido ser.
Muchas personas se han vuelto adictas a la fijación de objetivos profesionales y los logran al costo de desconectarse de ellos mismos. Por ejemplo, ejecutivos que hacen crecer el negocio pero han olvidado sus familias. Escritores que buscan escribir un best seller, pero olvidan la pasión de por qué querían escribir. Políticos que empezaron con un sincero deseo de ayudar, y luego se pierden en la búsqueda del poder por el poder. 
Un error muy frecuente que llegamos a cometer es enajenarnos con objetivos cargados normalmente hacia un solo aspecto profesional de nuestras vidas,  perdiendo la salud, amistades, familia, honor, etc en el proceso.
Debido a que la fijación de objetivos se efectúa con el hemisferio izquierdo del cerebro, mucha gente empieza la búsqueda de la felicidad con sólo la mitad de su poder real (como un avión de 2 motores, sólo que utilizamos uno), sin preguntarnos nuestros sentimientos y sueños (hemisferio derecho). Por lo cual debemos de tener complementos a la sola fijación de objetivos, como:
Meditación.
Soñar despierto.
Conectarnos con nuestro espíritu.
Conectarnos con la Naturaleza, y dejar que ésta nos inspire.
Debemos tener objetivos entonces en cada área, no sólo en las profesionales. Y que esa cantidad de objetivos completos, que incluya el área espiritual, familiar, comunidad, salud, trascendencia, económico. Y además deben estar priorizados a fin de saber qué tanto énfasis hacer en cada uno de ellos.
Derechos Reservados 2016, Ing. Gerardo Herrero Morales

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miércoles, 2 de noviembre de 2016

No Permitas la Delegación Superior.

El subordinado llega continuamente con un problema, que el mismo puede resolver, a la oficina de su jefe. El jefe lo resuelve, invirtiendo parte de su tiempo propio y descuidando las actividades de su puesto. El subordinado se acostumbra a que el jefe le resuelva todo, hasta lo más mínimo. El subordinado se hace codependiente del jefe. Ambos, el jefe y el subordinado se atoran en el trabajo.
Esto se puede solucionar si el jefe tiene la regla de: “por cada problema trae 2 soluciones viables de mejora”.
Si el subordinado sólo trae problemas, el jefe lo va a ver como “problemático”. Si el subordinado trae más soluciones, el jefe lo va a ver como “propositivo”, soluciones que en caso de implementarse el subordinado recibirá el 100% del crédito.
Imagina si tuviéramos una cultura de ser propositivos. Si por ejemplo, en la Cámara de Diputados o en el Senado, un partido político que se oponga a una iniciativa, tuviera que proponer al menos un par de propuestas mejores a la situación actual. Oponerse sin proponer nada a cambio sólo denota inmadurez.
De ser más propositivos depende nuestro crecimiento como país.
Si permites que tu pareja, tus hijos, tus socios o tu gente, te traigan nada más problemas, no sólo no los vas a hacer crecer y desarrollarse, sino que al rato tendrás un exceso de trabajo imposible de sacar. No te harías un bien a ti ni le haces un bien ellos.
Una cosa es dar una inducción a un puesto, otra cosa es hacer codependientes a las personas. Necesitamos cada quien hacernos cargo de nuestros propios problemas, para poder crecer en nuestros campos profesionales y personales.
Derechos Reservados 2016, Ing. Gerardo Herrero Morales.
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martes, 25 de octubre de 2016

VENTAS: Profesión donde hay Más Demanda que Oferta.


VENTAS: Profesión donde hay Más Demanda que Oferta.

Nos decimos profesionistas. Y estudiamos 5 años para licenciados, ingenieros, doctores, abogados. Incluso más años en diplomados o en maestrías para actualizarnos en nuestros campos y no perder competitividad.

Aun así, al pasar de los años las empresas ya no contratan profesionistas a los 40 años, y bastantes se desprenden de los que tienen 50 años. Razones habrán muchas. Los que tendrían que explicarlas son los directores generales.
Eso sería tema para otro post.

Lo que quiero comentar es lo siguiente: cuando un contador (ingeniero, licenciado, etc) recién egresado, sale a buscar trabajo, se encuentra con 20, 50, 100,  200 o más competidores por el mismo puesto, ya que en la universidad prácticamente a todos les enseñaron a absorber empleo y no generar empleo.  El feliz contador contratado puede darle servicio a una empresa de 100 o más personas, ya que hay un límite muy pequeño en la capacidad de contratación. SI la empresa crece mucho podrá haber 2, 3, 5 contadores y auxiliares más cuando mucho. Y por ello, siempre en las empresas habrá más oferta que demanda de contadores. Lo mismo aplica para ingenieros, licenciados en administración, recursos humanos, mercadólogos: hay mucha más oferta que demanda.

Sin embargo, hay una profesión que no necesita un título universitario, que puede ser practicada más rápidamente, y para la que siempre habrá más demanda que oferta en las empresas.

Para esa profesión no importa tu edad, puedes tener 60 o más, no hay despidos, no hay políticas internas que te detengan. No se necesita un “padrino” para escalar.

Esa profesión es la de ventas.

Mucha gentes no tienen la competencia de vender porque no están acostumbrada al rechazo. Y creen, equivocadamente, que ser vendedor es algo denigrante. Sin embargo, ¿qué puede ser peor que 1 puesto aceptado por 100, 200 candidatos rechazados?

Una empresa puede requirir sólo a 1 contador, pero no tiene problema en contratar a 100, 200 o más vendedores que trabajan 100% a comisión pura (que es que prefieren los vendedores profesionales). Otra razón para que haya muchísima más demanda que oferta de vendedores.

En la profesión de ventas, bien llevada, el que se pone los límites de ganancia es uno mismo,  es decir, no hay límites. En un puesto de trabajo el sueldo del profesionista está sujeto a la economía, a los jefes, a la competencia de la empresa que trabaja, a mil factores que no dependen de él mismo.

El vendedor profesional depende de sí mismo. Las empresas se pelean por los mejores. Un vendedor profesional puede ganar más que el dueño mismo, ya que los empresarios tienen años de pérdidas y años de ganancias. El vendedor profesional siempre tiene años de ganancia y él gana comisiones sobre ventas brutas de la empresa (antes de gastos, costos e impuestos). El vendedor exitoso pone las reglas a la empresa que lo quiere contratar.

Y si tu destino final es ser querer ser emprendedor, necesitarás la competencia de saber vender más que ninguna otra.

Pero para que eso suceda, un profesionista (ingeniero, contador, licenciado) debe tener el estudio, preparación, práctica de años en ventas (tal y como ocurrió con el “precio” que tuvo que pagar para graduarse en su licenciatura). Y muchos no están dispuestos a pagar el “precio”. Por eso, los vendedores exitosos profesionales son muy escasos.

Haz un esfuerzo por estudiar una maestría después de tu carrera. Podrás poner si gustas en tu tarjeta LCP, LAE, LEM, ING, Vendedor Profesional. Tendrás que reinventarte, aprender competencias de comunicación, inteligencia emocional, liderazgo, negociación, ventas B2B (business to business) y muchos temas que necesitarás dominar al 100%. Pero valdrá la pena, porque tú controlarás tu destino.

Derechos Reservados 2016, Ing. Gerardo Herrero Morales.





martes, 18 de octubre de 2016

Haciendo de lo Ordinario Algo Extraordinario.


Haciendo de lo Ordinario Algo Extraordinario.

El ser humano es más poderoso de lo que cree.

A veces nosotros mismos nos limitamos pensando que no podemos cambiar el mundo. Sentimos que no tenemos los recursos o talentos para hacerlo.

Cuando en realidad podemos cambiar para siempre el destino de las personas que nos rodean.

Una ayuda oportuna, una sonrisa en el momento indicado alteran la vibración de una persona necesitada. Prestar oídos a quien quiere hablar y ser escuchado. Un abrazo a quien está deprimido es la mejor medicina para su alma.

Esa ayuda no necesariamente te cuesta dinero.

La retribución que tendrás será tu avance espiritual.

Ocurrió en Inglaterra a principios de siglo XX, en un orfanatorio. La mortandad de bebés recién nacidos abandonados era muy alta. La señora del aseo, profundamente conmovida, se dio prisa en hacer sus tareas lo más rápido posible. Y empezó a abrazar por 30 segundos a cada niño del cunero.

La mortandad de bebés disminuyó notablemente. Los doctores no sabían la causa, hasta que se dieron cuenta que cuando los bebés escuchaban el sonido de las cubetas de metal, los niños se empezaban a agitar en sus cunas. Y entonces vieron lo que pasaba.

En otra ocasión un padre de familia quería hacer el mejor regalo a sus hijos pero no tenía dinero. Entonces compró un cuaderno de aros y se puso a escribir todos los errores y aciertos que había tenido en su vida. De tal modo que sus hijos pudieran aprender de lo bueno y evitar lo malo. Ese fue el regalo para sus hijos.

Nunca pienses que tu vida es poco valiosa o que no puedes aportar. Piensa mejor que hay cientos de oportunidades para hacer un avance en tu vida y en la de los demás.

Derechos Reservados 2016, Ing. Gerardo Herrero Morales.



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martes, 11 de octubre de 2016

CAPACITACIÓN: Personalidades que Toman un Curso

CAPACITACIÓN: Personalidades que Toman un Curso.

1) Ausentes. Llegan tarde, faltan a alguna sesión. Pueden estar ausentes no sólo física, sino mentalmente, como textear, conversar con el de al lado, soñar despiertos, no retienen lo explicado.

2) Asistentes. Cumplen al 100% el tiempo de un curso o seminario, pero en silencio, son tímidos o pasivos. No emiten opiniones ni preguntas. Al final del curso pueden poner que “les hubiera gustado ver x o y tema”. Sólo que no lo expresaron a tiempo.

3) Participantes. Llegan a tiempo, hacen preguntas claras desde las básicas a las interesantes, mantienen una actitud de aprendizaje y entusiasmo, hacen comentarios enriquecedores.

4) Dominantes. Quieren monopolizar la conversación. Pueden ridiculizar, intimidar a los compañeros. Contestan en voz alta llamadas de su celular, hacen preguntas demasiado elaboradas buscando la confusión. Se auto-adjudican el papel de abogados del diablo. Crean un ambiente pesado, pasan por encima de cualquier regla, quieren ser el centro de la atención. 

Una acción preventiva que puede tomar una empresa es presentar anticipadamente la descripción de las cuatro personalidades a las personas que están por tomar un curso. 

Una acción durante el curso es que haya un representante de recursos humanos presente. 

Una acción correctiva es pedir, por norma, al facilitador que haga un reporte individualizado de cada una de las personas que tomó el curso a recursos humanos. El título de Participante no se debe otorgar a todos de gratis, se debe ganar por méritos propios. 

Una buena manera de mejorar nuestros cursos es avisarle a las personas que lo van a tomar que van a ser evaluados de cómo se desempeñaron. Que se espera de ellos que sean participantes y no ninguna otra de las 3 clasificaciones que no aportan ni a la empresa ni a los compañeros.

Derechos reservados 2016, Ing. Gerardo Herrero Morales



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martes, 4 de octubre de 2016


COMPETITIVIDAD: Critica tu Producto o Servicio sin Piedad.

Tu empresa hace colchones ¿ya dormiste un mes en tus propios colchones?

Tu empresa es un restaurante ¿ya probaste tu propia comida?

Tu empresa es una consultoría ¿ya seguiste tus propios consejos?

Tu empresa fabrica muebles ¿ya te sentaste en tus sillas?

Tu empresa hace pan de caja ¿alimentarías a tus hijos con tu pan?

Tu empresa hace un aparato electrónico ¿fue fácil desempacar, instalar, usarlo?

¿Te hubiera gustado recibir como cliente el servicio que diste como proveedor?

¿Contratarías a un empleado similar a ti mismo?

Si no nos gustaron a nosotros nuestros productos y servicios, ¿por qué tendría que gustarles a nuestros clientes?

Si no te abres a la auto-evaluación, tus competidores y clientes seguro que te evaluarán.

 Así que es mucho más productivo, el adelantarnos nosotros mismos a cualquier objeción o “negrito en el arroz” que puedan tener los productos o servicios que entregamos a nuestros clientes externos. Hay que buscar nuestros propios defectos con lupa exhaustivamente y sin piedad.

Lo anterior aplica también a los clientes internos, al 100%. Ellos nos evalúan cada 6 meses o cada año. Querámoslo o no. Nos guste o no. Tenemos que tener la actitud de no ser autocomplacientes.

La auto-evaluación sincera y completa es el primer paso de la mejora continua. No tengas miedo de hacerla. Es mejor “jalarnos las orejas" nosotros mismos, que alguien de afuera lo haga por nosotros.

Derechos Reservados, Ing. Gerardo Herrero Morales, 2016.




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